Entrevistas
Pilar Jericó, especialista en RRHH y escritora: “El miedo es la antítesis del talento” Sara Aguareles
Pilar Jericó, autora de grandes éxitos editoriales como "Gestión del Talento" y "No miedo en la empresa y en la vida", entrega sus consejos para sacar el máximo provecho a cada persona.
Sara Aguareles - ¿Un buen directivo es una persona feliz?
Pilar Jericó - Yo no me atrevería a decir tanto. Un buen directivo es una persona que es sensible a buscar unos resultados económicamente positivos para su empresa, y que también es sensible al resto de las personas que forman su organización.
S.A.-¿En qué sentido?
P.J.- Lo que yo he observado siempre es que los mejores directivos son personas tremendamente conocedoras del ser humano: gente observadora que se ha interesado mucho por los comportamientos, las emociones, etc… La misma capacidad la desarrollan con ellos mismos, haciendo una introspección muy profunda que les ayuda a conocerse mejor como persona.
S.A.-¿Y a tener menos miedo?
P.J.- Los jefes que son capaces de no gestionar a partir del miedo han sido previamente capaces de mirar hacia dentro de ellos mismos. Un buen directivo tiene un trabajo muy importante “hacia dentro”, lo haga de manera consciente o inconsciente.
S.A.-¿Qué relación existe entre el Miedo y el Talento?
P.J.- El miedo siempre es una barrera para desarrollar el talento dentro de la empresa. El miedo y el talento son antitéticos, son opuestos. Es imposible desarrollar el potencial de la gente que forma una empresa, y al mismo tiempo utilizar una gestión basada en el miedo.
S.A.-En su libro “No Miedo”, usted explica además este fenómeno desde el punto de vista científico. ¿Cómo lo resumiría?
P.J.- Nuestro cerebro es binario. Somos gente creativa, o apasionada, siempre y cuando la sinapsis, es decir, la comunicación o interacción entre neuronas, funciona correctamente. Cuando sentimos miedo, esa sinapsis queda totalmente bloqueada. Sabiendo esto, no es difícil afirmar que el miedo anula toda posibilidad de creatividad, porque resulta materialmente imposible actuar con creatividad si no existe esa interconexión neuronal.
S.A.-¿Cree que las empresas y sus directivos son conscientes de la necesidad de aplicar estos conocimientos en su organización?
P.J.- Cada vez son más las empresas que apuestan por ofrecer a sus empleados actividades centradas en el crecimiento personal como fuente de desarrollo profesional. La banca es un sector especialmente sensible a esta corriente, y bastante pionero en todo lo que se refiere a la formación de sus trabajadores. Y no es porque la banca sea un sector que invierta el dinero sin ninguna esperanza de retorno, evidentemente. Precisamente, lo que ha ocurrido en este caso es que los responsables del sector se han dado cuenta de que estas actividades redundan en un beneficio para la empresa. En los últimos años estamos comprobando que los resultados de las empresas y de los directivos dependen cada vez más de aspectos emocionales, y por tanto es lógico que se siga trabajando en esta línea. Si hubiéramos tenido un innovador, o un visionario, hace 20 años en un departamento de Recursos Humanos, que hubiera querido implantar estos sistemas, seguramente no habría tenido éxito porque en aquél entonces no se percibía una necesidad de estos temas.
S.A.-¿Y por qué funcionan ahora?
P.J.- La importancia de estas materias está relacionada con la necesidad de tener verdadero talento en la empresa. Las reglas del mercado han cambiado mucho en los últimos tiempos, y las técnicas para resultar competitivo también se han tenido que adaptar. Hace tan sólo algunos años el sector de la automoción tenía como principal preocupación poder hacer frente a la enorme demanda, y ahora la situación no es precisamente la misma. La competencia ha transformado la manera en que debemos gestionar nuestras empresas, y ha puesto de manifiesto la necesidad imperiosa de contar una plantilla con talento. Las empresas que lo han entendido están liderando el cambio, como es el caso de Toyota, siguiendo con el ejemplo del sector automovilístico, que destaca por su creatividad, y que ha implementado una cultura organizativa basada en el talento. Cuando los clientes deciden en base a unos elementos intangibles, que han sido creados por personas, no es de extrañar que las compañías estén dándole más importancia a todas estas cuestiones.
Doctora en Organización de Empresas y Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado estudios de especialización en Estrategia en Harvard University y en Comportamiento Organizativo en UCLA (Estados Unidos). Uno de sus años de carrera lo estudió en la Università di Firenze (Italia). Su tesis doctoral se centra en la Gestión del Talento en entidades bancarias, que fue la primera sobre la materia en español. Es pionera en el análisis del talento y el impacto del miedo en el desarrollo empresarial en España y Latinoamérica.
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