Finanzas Personales
Cómo protegerse y ganar dinero con un seguro con ahorro Los seguros de vida, además de proteger tu patrimonio y el futuro de tu familia en un momento de catástrofe (sea por enfermedad, invalidez o muerte), también te pueden ayudar a ahorrar. Es, en palabras sencillas, matar dos pájaros de un tiro.
¿Cómo opera? Un seguro con ahorro es básicamente un instrumento flexible que combina la protección propia de un seguro de vida con la posibilidad de ahorrar. Dicho ahorro funciona como una cuenta personal, en la que la prima pagada más el interés del dinero van construyendo una cuenta de ahorro, a la que se le resta periódicamente el costo del seguro de vida.
Para administrar este ahorro se puede optar por distintas modalidades de inversión: renta fija, variable o una combinación de ambas. El dinero, con el tiempo, puede ser retirado en forma parcial o total dependiendo de las condiciones particulares de la póliza. Cada persona debe elegir los instrumentos de inversión que asociará a su seguro, dependiendo de su perfil de riesgo.
Si contratas, por ejemplo, un seguro con ahorro con un capital asegurado por fallecimiento de 1.000 UF, puedes pagar como prima mensual unos $35.000 (que será tu cuota destinada a este instrumento). Parte de este monto irá a pagar el seguro y el restante irá a una cuenta de ahorro.
Debes tener en cuenta que esa parte de la prima que va al ahorro es inversamente proporcional a la cobertura que definas: mientras más alto sea el capital asegurado, menor será el monto que irá a la cuenta de ahorro. Por ello, la primero que debes definir, antes de contratar esta póliza, es si deseas privilegiar el ahorro o la protección.
Es ideal que definas, además, el destino de este capital ahorrado. ¿Será de mediano o largo plazo? ¿Lo utilizarás para comprar una casa, la educación de tus hijos, como un fondo de emergencia y está destinado a mejorar tu pensión?
Cada compañía ofrece planes distintos, variando el monto asegurado, la prima mensual, el costo de la póliza y las posibilidades de retirar el dinero. Regularmente, una de las cláusulas es que no te permiten sacar el capital antes de dos años. Confirma bien cada uno de estos puntos con tu asesor de seguros.
Un beneficio importante de estos instrumentos es que, desde fines de 2001, gozan de beneficios tributarios gracias a la Reforma al Mercado de Capitales I. Esto significa que son catalogados como instrumentos de ahorro para la vejez, por lo que pasan a tener las mismas ventajas impositivas que el ahorro voluntario de las AFP (conocido como APV o “cuenta dos”). Esto significa que la prima del seguro con ahorro será descontada de la base imponible del trabajador.