Finanzas Personales
El arte de presupuestar Planificar tu futuro financiero pasa, necesariamente, por organizar tus activos y definir un plan de acción. Conoce los cuatro pasos básicos que VISA recomienda para armar tu presupuesto (www.finanzaspracticas.com)
Para establecer un presupuesto mensual debes determinar el sueldo o los ingresos líquidos que percibes en forma regular. Es decir, lo que recibes como salario descontados los impuestos y deducciones. Si te pagan una vez al mes, es fácil: es el monto del salario que te entregan. Si no es así, puedes calcularlo de la siguiente manera:
Posiblemente desees añadir también otras fuentes de ingresos, como los que obtienes por intereses, pensión alimenticia, manutención de los hijos, bonos de desempeño, dividendos de acciones o arriendos y otros pagos. Debes sumar todos estos ingresos también.
Al preparar un presupuesto es importante entender de dónde vienen tus ingresos. Para hacerlo, también necesitas saber qué se está deduciendo de tu salario, lo que puedes ver claramente en la liquidación de sueldo que tu empleador debe entregarte. Por consiguiente, es importante saber cómo leer e interpretar una liquidación de sueldo, que debe dar respuesta a interrogantes como las que siguen:
Aquí es donde anotas todo lo que te parezca que vas a gastar en distintas categorías: colegio, renta o hipoteca, seguro médico, cuota de crédito de consumo, etc. Puedes modificarlas para que se adapten mejor a tus necesidades. No olvides incluir todos gastos.
Si no vas a pagar el saldo total en sus tarjetas de crédito cada mes, asegúrate de llevar un control de los cargos que se te hacen, cuánto pagas y cuánto interés se te está añadiendo al saldo pendiente en tus cuentas.
Después de crear tu presupuesto, tienes que llevar un control de tus ingresos y gastos reales. Esta información te ayuda a entender cualquier "variante presupuestaria" – la diferencia entre el monto que proyectaste gastar (presupuesto) y lo que realmente gastaste (gasto real) en el mes o período.
Sugerencia: Controla tus gastos diarios. Hay diversos métodos para llevar control de tus gastos. Los puedes anotar en una libreta o puedes guardar todos los recibos que te den e ingresarlos en tu sistema. Tienes que encontrar el método que funcione bien para ti. Te sorprenderá saber cuánto gastas en determinados artículos y cuán poco gastas en otros.
Al identificar tus gastos mensuales, es posible que necesites recortar algunos gastos. Algunos son más fáciles de recortar. Por ejemplo, tienes que pagar el dividendo o arriendo de tu casa y realizar las compras del supermercado, pero podrías pasar sin ver esa película nueva. Tratar de gastar menos es normalmente un mejor punto de partida que cortar del todo un gasto. Te sorprenderás al ver cuánto dinero puedes ahorrar simplemente siguiendo un plan.
Si tu presupuesto es realista y lo usas como guía para tus gastos, estarás mejor preparado para las emergencias—otros costos inesperados. También estarás mejor preparado para tener un futuro financiero seguro.
Sugerencia: Recorta tus gastos superfluos. Reduce las comidas fuera, lleva tu propio almuerzo al trabajo, recorta una ida al cine al mes, compra sólo lo que necesites.