Enric Paredes
AUTORIDAD, ¿QUÉ QUIERE DECIR AUTORIDAD? Antes que nada vale la pena plantear que entendemos por autoridad en sentido moderno, ya que el concepto “antiguo” de autoridad basada en la pura imposición irreflexiva y de la autoridad basada en galones no vale. Y este concepto obsoleto se da de bruces con trabajadores con actitud positiva y pensamiento abierto.
TIPOS DE AUTORIDAD. ¿Y qué es lo que vale? ¿Qué tipo de autoridad vale? Vale la Autoridad basada en el conocimiento, la basada en la capacidad de trabajo, la basada en la capacidad humanista, la que viene de la reflexión profunda y sincera.
AUTORIDAD DEL CONOCIMIENTO.
La que deviene del conocimiento profundo de la leyes que rigen la práctica profesional que se desarrolla. ¿Cómo vamos a aceptar la autoridad del que desconoce?
AUTORIDAD DEL TRABAJO.
Decía un hombre sabio “no conozco a nadie que haya trabajado duro y no haya salido adelante”. El trabajo como elemento indiscutible de la autoridad digna. Y hablo de trabajo eficiente, organizado y con complicidad entre la vida personal y familiar de cada cual. El sobretrabajo (muchas horas con poca eficiencia) ya no vale. Las organizaciones que basan su marcha en sobresacrificios horarios están abocadas al “no-futuro”.
AUTORIDAD BASADA EN LA CAPACIDAD HUMANISTA.
La autoridad positiva tiene que entender la interlocución con los colaboradores, tiene que tener en cuenta a las personas y su circunstancia y debe ser justa.
El compendio, el equilibrio entre estos tipos de autoridad, es el que llevará a la autoridad REFLEXIVA, franca y sincera.
Los trabajadores con actitud positiva evidentemente aceptan más fácilmente la autoridad basada en buenas prácticas. Como aceptan cualquier reto que se les proponga, dándole siempre el enfoque positivo. Y no solo aceptan esta autoridad reflexiva, sino que contribuyen activamente a la mejora de las organizaciones de las que forman parte.
De la misma manera que aceptan la autoridad, también exigen el reconocimiento al esfuerzo desarrollado, representando un efecto de retroalimentación mutua. Una autoridad basada en el desarrollo virtuoso y la aportación, potencia la creación y el mantenimiento de la actitud positiva.
CONCLUSIÓN.
Es labor de las organizaciones preservar a los colaboradores con actitud positiva frente a los eternos pesimistas (del “ya te decía yo que no funcionaría”, “esto es imposible”) buscando mantener alto el espíritu y la motivación (“esto lo vamos a hacer funcionar”; “lo hice porqué no sabia que era imposible”).
Enric Paredes
Socio Director de GPM Auditors Associats
Miembro del Forum Millora Contínua
Fuente:
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