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India como “oportunidad extraordinaria” para los inversionistas de América Latina
lunes, 19 de enero de 2009

Los países emergentes se presentan como una magnífica oportunidad de inversión para las empresas que quieren traspasar sus fronteras para seguir creciendo. Sin embargo, no todos ofrecen la misma seguridad jurídica, estabilidad legal, además de una cultura de trabajo común que facilite las relaciones comerciales.

En una entrevista con Universia-Knowledge@Wharton, el profesor de Finanzas de la escuela de negocios europea ESCP-EAP Jyoti Gupta, y ex decano del Asian Institute of Technology, analiza los vínculos empresariales entre España y América Latina con India, resaltando los esfuerzos legislativos que ha hecho el país asiático para garantizar la máxima seguridad a los inversores extranjeros.

Universia-Knowledge@Wharton: ¿Cuáles son los principales riesgos que asume un empresario cuando decide instalarse en India?

Jyoti Gupta: Los riesgos de instalarse en India no son diferentes de aquellos que surgen en cualquier aventura de internacionalización. La verdad es que, en la actualidad, India cuenta con una democracia asentada y enormemente valorada por la población, el sistema legal es estable, independiente, basado en la “English Common Law”, y que funciona con normalidad… por lo que no nos equivocamos cuando decimos que India supone una oportunidad extraordinaria para los inversores.

No obstante, como es lógico y para responder a su pregunta, sí que destacaría, como ocurre en otros países, algunos obstáculos a los que los empresarios tienen que hacer frente. Uno de ellos son las trabas burocráticas, donde en ocasiones se dan casos de corrupción –eso sí, tremendamente perseguidos-. Por supuesto, también hay que añadir las diferencias culturales –menores que en China- y, por último, y al igual que ocurre en todos los negocios, la importancia de la selección de partners o socios. En este último caso, mi consejo es acudir a la Cámara de Comercio Indio, donde poseen listados de posibles partners, así como consultar las instituciones FIPB (Foreign Investment Promotion Borrad) y FIIA (Foreign Investment Implementation Authority), que ayudan al inversor extranjero.

UK@W.: ¿Qué obstáculos hay que superar para instalarse en el país?

J.G.: Los requerimientos legales no son complicados, ya que India es muy consciente de que la inversión extranjera es uno de los motores de crecimiento económico más importantes para el país. Así, se permite la inversión directa extranjera en todos los sectores, incluido el sector servicios. Una las vías de entrada más común es la llamada ruta automática, que sólo requiere la notificación, después de la entrada, y no la autorización previa del Gobierno.

La segunda es, por supuesto, la aprobación directa del Gobierno. En estos casos, los inversores deberán recurrir a la FIIA. Dejando de lado los aspectos legales, otro factor que supone un gran obstáculo es la falta de infraestructuras de India, si bien esto supone un handicap para el desarrollo de los negocios, es, por otro lado, una oportunidad de negocio increíble para España (ya que cuenta con un importante número de grandes constructoras que están buscando proyectos interesantes fuera de sus fronteras).

UK@W.: ¿Qué ejemplos existen de empresas españolas que estén instaladas en India?

J.G.: Existe un enorme listado de empresas españolas instaladas en India. Una de las más conocidas sin duda es el grupo textil Inditex (dueño de la cadena Zara). Su proceso de implantación ha sido gradual pero firme, puesto que en India las marcas de moda españolas están muy bien consideradas y suponen un mercado en potencia, especialmente, ahora que las clases medias siguen creciendo a un ritmo considerable. Además del sector textil, empresas españolas del ámbito agroalimentario (Agroalimen) o del sector farmacéutico (Farmaprojects) ya han hecho su entrada en el país.

Los inversores top más importantes de España en India son Cobra (ingeniería), Grupo Duro Felguera (instalaciones industriales llave en mano), Coinma (muebles de oficina), y Agroalimen (alimentación). Otras empresas españolas con presencia en India son Acciona (construcción), Abertis (infraestructuras), Aldeasa (establecimientos libres de impuestos en aeropuertos), Banco Sabadell, BBVA (banca), Cintra (concesionaria de autopistas), Corporación Mondragón (cooperativa de empresas de El País Vasco), El Corte Inglés (distribución), Garrigues (bufete de abogados), Grupo Pascual (alimentación), Keraben (cerámica), Mango (textil), Mapfre Asistencia (seguros), Taurus (electrodomésticos) y Unión Fenosa (eléctrica), entre otras.

UK@W.: ¿Cuáles son los principales atractivos de India para una firma española?

J.G.: India posee un constante nivel de crecimiento –a un 10% anual–, por lo que ofrece grandes oportunidades tanto para la inversión doméstica como para la extranjera. Asimismo, hay que recordar que es la cuarta economía más grande del mundo, el décimo país más industrializado y que cuenta con una clase media de 300 millones de personas. En este momento, es la segunda economía de crecimiento más rápido… Con estas razones, es fácil imaginar que el retorno de la inversión será también importante.

Asimismo, recientemente se han llevado a cabo iniciativas muy significativas para atraer empresas extranjeras, como son la liberalización industrial, simplificación de los procedimientos de inversión, promulgación de leyes de competencia, liberalización de la política de comercio, el compromiso total para salvaguardar los derechos de propiedad intelectual, reformas del sector financiero, liberalización de las regulaciones sobre divisas y, sobre todo, un régimen liberal muy favorable para el espíritu inversor.

UK@W.: ¿Qué facilidad tiene una firma extranjera para tomar el control de una empresa india?

J.G.: Tiene todas las facilidades. India es uno de los países con políticas más liberales para la inversión directa extranjera (IDE) -también para transferencia de tecnología extranjera-. Así, en la mayoría de los sectores se permite hasta el 100% de IDE bajo la llamada ruta automática que hemos comentado antes. Por supuesto, existen sectores donde hay restricciones para hacerse con el 100%. Por ejemplo en la industria militar y de defensa y en el sector seguros y de retail, se permite como máximo el 49% de las compañías. En el sector de infraestructuras y de telecomunicaciones, el porcentaje se sitúa en el 51% como máximo.

UK@W.: ¿Existe algún tipo de protección legal para una firma extranjera que decida asociarse con una india?

J.G.: Legalmente las firmas extranjeras cuentan con todas las garantías legales necesarias. En ese sentido, podemos asegurar que los tribunales son fiables y están perfectamente asentados, como ocurre en España. Cualquier empresario puede recurrir a los tribunales de India. Sus derechos serán defendidos con todas las garantías. El único “pero” que podemos añadir es que los procesos pueden llegar a ser largos… Asimismo, hay que recordar que compañías como Coface o Cesce -que velan por minimizar los riesgos empresariales- también prestan sus servicios en India.

Por último, y aunque no está directamente relacionado con la protección legal, creo que es interesante destacar el poder tan enorme que ejercen los medios de comunicación en India, siempre abiertos a mostrar su papel de defensa y denuncia si es necesario.

UK@W.: ¿Qué imagen tienen de las empresas españolas las compañías indias?

J.G.: La percepción es muy positiva. Nunca ha habido problemas políticos entre India y España. Además, culturalmente India se siente cercana a España -por su arte, su literatura, arquitectura…- , muchos estudiantes indios acuden a España y la moda española gusta, como expliqué anteriormente. Por ello, los empresarios indios no muestran reticencias a la entrada de compañías españolas o de llegar a acuerdos comerciales con ellas.

UK@W.: ¿Cuál es la percepción que tienen los empresarios españoles del funcionamiento corporativo en India?

J.G.: Creo que en términos generales la percepción es buena, especialmente una vez que ya estás allí. Aunque es cierto que los empresarios españoles temen el enorme déficit de infraestructuras existente en India para desarrollar sus negocios, así como no poder contar con suficiente personal cualificado –knowledge gap-.

UK@W.: ¿Podría dar algunos consejos prácticos para que un empresario español pueda hacer negocios en India?

J.G.: Tener una mentalidad abierta es el mejor consejo que se le puede dar a un empresario español que decida adentrarse en India. A diferencia de países como China o Japón, en India no existe “ceremoniosidad” a la hora de   hacer negocios. La solemnidad que impera en una reunión comercial en China, donde repartir las tarjetas de visitas ya tiene un protocolo concreto, no existe en India. La característica fundamental es la cercanía y el carácter informal de las reuniones. Así, como dato sintomático externo, hay que decir que el uso de corbatas no es habitual. La cultura indoeuropea está tremendamente arraigada por lo que las diferencias son mínimas. Eso sí, hacer negocios en India requiere tener un concepto del tiempo muy flexible y no mostrar prisa.

Por último, hay que destacar que el éxito de un acuerdo entre India y España no está basado en un documento formal y legal, sino en la relación personal, de amistad y de confianza que se cree entre los interlocutores. Por esta razón, es muy común que los negocios no se cierren en un restaurante, sino en la propia casa del empresario indio con su esposa e hijos. Recibir una invitación en India para acudir con nuestra propia familia a cenar a la residencia particular no debe sorprendernos, al contrario, nos debe halagar ya que es signo de estar en el buen camino para cerrar el trato comercial. Hay que aceptar inmediatamente y mostrar agradecimiento.

UK@W.: Culturalmente, ¿cuáles son las principales diferencias y similitudes entre India y España? ¿En qué aspectos pueden producirse un mayor número de malentendidos que dificulten las relaciones comerciales?

J.G.: Como he explicado antes, el carácter informal y la cercanía a la hora de hacer negocios es una diferencia. En España, los empresarios cerrarán un acuerdo comercial en un almuerzo en un restaurante bueno, pero nunca en su propia casa y con sus hijos. La relación personal se deja algo más al margen, en India es la clave.
Respecto a las similitudes, estamos mucho más cerca culturalmente de lo que creemos, especialmente si nos comparamos con un país comunista como China.

Respetando la cultura del país, al igual que ocurre en cualquier lugar del mundo, es complicado que surjan fricciones. India es un país enormemente libre y abierto. Es cierto que cuenta con muchas tradiciones, pero sus gentes son poco tradicionales. Los medios de comunicación y la gente de negocios no tienen “pelos en la lengua” a la hora de criticar abiertamente la política, la religión o cualquier aspecto de su país. Tampoco se ofenderán si el empresario español expone abiertamente sus temores o los aspectos que menos le gustan de India. La crítica se recibe como algo normal, habitual y propio de una sociedad en democracia.

UK@W.: ¿Para cuándo el desembarco de India en España?

J.G.: Bueno, en la actualidad ya contamos con algunos ejemplos de empresas indias que han entrado en España, especialmente en el sector energético y en la industria del software, pero no cabe duda de que las inversiones son muy marginales, a pesar del buen entendimiento político y cultural de ambos países. Ahora mismo, la mayor inversión procedente de India en nuestro país tiene que ver con la energía solar. XL Telecom & Energy planea realizar una inversión en una planta solar del sur de España por un total de 250 millones de dólares. Las instalaciones se prevé que generen 28 megavatios durante el primer año alcanzando los 200 en pocos años.

UK@W.: ¿Podría comentar cómo es la relación entre las compañías indias y las latinoamericanas?

J.G.: La relación es buena, no tenemos problemas políticos con estos países, por lo que son objetivo, por supuesto, de inversiones. India está ya presente en Brasil y México. Al igual que India, Brasil es un país emergente y tenemos muchos intereses empresariales en este país. No obstante, a pesar de pequeñas incursiones, las relaciones comerciales aún no son muy fuertes.

UK@W.: De cara al futuro, ¿cree que serán las compañías indias quienes compren en América Latina o las latinoamericanas las que desembarquen en India?

J.G.: El caso ArcelorMittal (mayor productor siderúrgico del mundo) es un buen ejemplo de cómo las empresas indias pueden llegan a sorprendernos. India tiene un especial interés en comprar empresas latinoamericanas por el potencial que poseen sus mercados hispanoparlantes. Nuestros intereses se centran, sobre todo, en el sector servicios, la industria pesada (acero), la farmacéutica (genéricos) y las compañías de software. El futuro seguro que deparará grandes sorpresas indias…

 

Fuente:
Knowledge@Wharton
www.wharton.universia.net

 
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